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Marta Carrozzo

VIVIR EN EL DÍA A DÍA

 

 

 

 

 

 

Hola, Martín

Te saludo desde este espacio de trabajo en que vos, amablemente me has invitado a participar y compartir. Y al cual he aceptado alegremente, por interés y curiosidad y por la necesidad de compartir ideas, proyectos, sueños que desde mi humilde sitio de trabajo “ no tan en silencioso” estoy transitando, al igual que mi compañera Fanny, esta loca linda con quien comparto amistad, temporalidad, haber comenzado el Profesorado y el habernos recibido juntas en el 2005, de la Licenciatura de Trabajo Social, carrera que a la vez abrazamos con desasosiego y obsesión, desconcertadas, alertadas, abatidas y debatidas por la historia y el devenir de los mandatos
de la profesión. Aún así decidimos “ no parar la pelota”, ver que juego se está jugando y participar de él, pero con tácticas y estrategias propias. Pienso que compartimos la idea de creer que nuestra imaginación pueda resultar un deseo, y de ese deseo una acción concreta de cambio.

Te cuento que mi inserción al profesorado implica, después de haber transcurrido cinco espacios curriculares, volver a mirarme como sujeto dentro en otra profesión, la de docente “formalizado y legitimado”. Te digo ésto porque me pasé escuchando a mis docentes de cátedra decir que éramos “ educadores sociales informales”.
Creo que algo de eso pasa, es por el contacto con los sujetos, el acompañamiento, la orientación, el ser un facilitador, en el cara a cara con niños, adolescentes y adultos, los que me acompañan en la tarea diaria y es con ellos que construyo lo que llamamos nuestro objeto de intervención profesional y que le da sentido a mi práctica diaria, mediando entre las necesidades de la gente y los intereses institucionales. Esto constituye también para mí y para ellos un aprendizaje vivencial, experiencial y pedagógico. Mis utopías son que mis sujetos de intervención aprendan a defender lo que les corresponde.
Este espacio de comunicación me permite hacer una evaluación de mi saber y de mi hacer, pensarme en un conjunto extenso de circunstancias propias que reúne anhelos, objetivos, esperanzas, implicaciones profesionales, complicaciones, necesidades económicas, compromisos y demandas familiares.

Provengo de un grupo familiar en el que tres hermanas son docentes, una de ellas directora de escuela. Pero mi núcleo básico y esencial es mi esposo y nuestros hijos, Natalia y Pablo; mis primeros sujetos de aprendizaje que seguro me superarán ampliamente. Natalia está por terminar su carrera de Comunicación Social y Pablo es alumno avanzado de Diseño Escenográfico, que tal... juntos nos contenemos y sostenemos en un ámbito crítico y reflexivo, aunque no menos ameno, divertido y entusiasta.
Reconozco “haber sido”, y serlo menos ahora, dado los tiempos, una lectora compulsiva, crítica, informada, verborrágica y apasionada, abrevando de mis cátedras, docentes, medios de información etc., también de mis compañeras de trabajo, casi siempre jóvenes que me aportaron conocimiento, frescura y entusiasmo.

En este nuevo trayecto de mi vida, no precisamente “desde el camino más transitado”, pero como dice Fanny que "nos mantiene alertas, vigentes, sorprendidas aún, esforzándonos y con un bagaje enriquecedor".
Hubo un largo camino de experiencias que me lleva con sacrificios a organizarme, optimizar mis energías y no desperdiciar mi tiempo.
Todo lo que incorporo de mis espacios curriculares, es pasado por el tamiz de mis propias experiencias, de contenidos y de vida, según mis profesoras de Psicología.
Desde allí me posiciono en este tránsito o proceso de aprendizaje del cual entiendo dura “ toda la vida”, no puedo entenderlo de otro modo, ya sea por permanente actualización o capacitación profesional. Acepto las contradicciones con mayor flexibilidad y tomo decisiones en armonía con el contexto.

Como trabajadora social mi ámbito laboral, es en el distrito Las Colonias del Municipio de La Paz, como integrante del equipo social de un CIC, Centro Integrador Comunitario, dos días a la semana.
En Capital, articulo “exitosamente”, según la supervisión de zona, un Proyecto de Inclusión Educativa, éste es el tercer año en el que, desde mi función en una escuela de enseñanza media de Capital y una OSC, organización de la sociedad civil, del distrito El Resguardo, Las Heras, y en un barrio de una zona sin escuelas de nivel secundario, a través de articulaciones con autoridades de enseñanza de jóvenes y adultos, se crean tres aulas satélites de CENS, en las que logramos insertar en la enseñanza formal 76 alumnos, la mayoría adolescentes y Jóvenes, 22 de ellos completarán este año la educación secundaria. Ésto partió de la premisa de los que aún creemos que la escuela sigue siendo un puente valiosísimo para configurar éste y otros mundos posibles.

Martín, escribí demasiado...espero no aburrir a los que me lean.

Te saluda, Marta Carrozzo.